Para el reto del grupo de Facebook de
Tara, esta semana, ha tocado preparar una receta con manzana y yo me he decidido por una muy sencilla y resultona del libro "Delicias al horno" de Parragon. Se prepara bastante rápido y queda muy rica.
Vamos con la receta:
Ingredientes:
- 150 gr de harina (yo he usado de repostería)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura
- 1 cucharada de azúcar glass (si queréis el pastelito más dulce poner más cantidad)
- 25 gr de mantequilla troceada (yo he puesto aproximadamente el doble)
- 50 ml de leche
- azúcar glass para espolvorear
** Relleno:
- 2 manzanas grandes peladas y en rodajas o gajos (yo he usado golden y me ha sobrado, pero están buenísimas solas)
- 100 gr de azúcar glass
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 300 ml de agua
- 150 ml de nata ligeramente montada (opcional, yo no he puesto)
Preparación:
Tamizamos la harina con la sal y la levadura, añadimos la mantequilla y el azúcar y trabajamos con las manos hasta que nos quede como pan rallado.
Vertemos la leche, mezclamos bien y amasamos hasta tener una pasta lisa que no se nos pegue.
Extendemos la pasta con ayuda de un rodillo, sobre papel de hornear, hasta que nos quede como de 1 cm de grosos o un pelín menos, y cortamos varios discos (en mi caso han salido 6, en la receta original son 4 más grandes) con un cortapastas redondo.
Colocamos los discos en la bandeja del horno, previamente forrada con papel de hornear y metemos en el horno, precalentado a 200º C unos 15 minutos, hasta que hayan subido y estén doraditos (yo los tuve algo menos de tiempo, depende de cada horno).
Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.
RELLENO: ponemos las manzanas peladas y cortadas en rodajas o gajos (como yo), junto con el azúcar, el zumo de limón y la canela, en un cazo. Agregamos el agua y llevamos a ebullición, cociéndolo, a fuego lento, entre 5 y 10 minutos, hasta que tengamos la manzana tierna pero no desecha. Dejamos entibiar un poco.
Ahora, vamos rebanando los bollitos por la mitad y ponemos la parte de abajo en un plato, vamos repartiendo rodajitas de manzana, bien escurridas y, si queremos, un poco de nata montada (yo no he puesto porque no quería enmascarar el sabor de la manzana), tapamos con la otra mitad del bollito y espolvoreamos con azúcar glass.